“tú le lavas la ropa y yo me lo gozo” Amante quiso humillar a la esposa; pero se llevó la lección de su vida.

Los hombres que buscan la emoción y diversión de tener una amante pueden ser muy problemáticos. Hay infinidad de historias sobre hombres que permiten que sus familias sean destruidas sólo por el deseo de encontrar algo nuevo y divertido en una nueva amante. En prácticamente ninguna de estas historias hay un final feliz.

La que suele pagar por los platos rotos es la esposa del hombre infiel. Es ella quien se mantiene firme y leal al hombre que ama, y es ella quien es traicionada cruelmente por la persona que juró amarla toda la vida. No quiere decir que todos los hombres infieles sean terribles personas, pero sus tendencias a buscar amantes demuestran que no son conscientes del daño que causan o simplemente no les importa. De cualquier forma, los hombres infieles le hacen mucho daño a las mujeres con las que tienen una relación comprometida.

Pero lo peor es, en realidad, la otra mujer: si bien un hombre está cometiendo una falta imperdonable, la mujer que propicia que lo haga suele ser alguien que no tiene respeto por una familia o por las relaciones de pareja que no la incluyan. Lo peor es que nunca consideran que algún día podrían ser ellas quienes acaben por ser las traicionadas.

Sin embargo, esta esposa tomó las riendas de todo y no permitió que la infidelidad de su marido la destruyera. Mira cómo lo hizo.

El enfrentamiento entre ambas mujeres se dio a través de la mensajería Whatsapp, iniciado por la esposa del hombre que causó todo. Tras intercambiar varios insultos, entre ellos, la

amante llamó a la esposa una “gata”, y dijo que ella era quien tenía relaciones con el hombre mientras que la esposa quedaba reducida a lavarle la ropa y limpiar su casa.

La conversación toma un giro inesperado cuando la esposa le muestra a la amante un ramo de flores, que dice que provinieron de su marido. La amante alardea de que a ella se la lleva a vacacionar, que eso no es nada, pero la respuesta final de la esposa la dejó muda: resulta que todo el dinero y las propiedades del matrimonio son suyos, puesto que la empresa en que trabajaba su esposo era la de su familia.

Además de aclarar eso, dice que el ramo de flores lo envió después de que ella lo echó de la casa, para rogarle que lo perdonara. Claramente, no iba a hacerlo, y no lo hizo. Les deseó mucha suerte a la amante y el esposo, pues es dudoso que su relación continúe viento en popa una vez que estén sin dinero, ¿cierto?

Comparte esta increíble historia, para que todos vean lo que sucede con los hombres y mujeres que no saben respetar el genuino compromiso de una pareja.